¿Qué hago si la IA no me entiende o me da una respuesta mala?
Una mala respuesta casi nunca es el final. Igual que con una persona, a veces hay que reformular. La IA responde a lo que entendió, no necesariamente a lo que quisiste decir.
Primer paso: corrige con precisión. En vez de "no me sirve", di "está muy largo y muy formal; lo necesito en tres líneas y con tono amistoso". Mientras más concreta la corrección, mejor el siguiente intento.
Segundo paso: agrega contexto. Muchas respuestas genéricas vienen de preguntas genéricas. Cuéntale tu situación, tu país, tu público o pega un ejemplo de lo que te gustaría obtener.
Tercer paso: divide. Si pediste algo grande, como un plan de negocio completo, pídelo por partes: primero el resumen, después los costos, después la publicidad.
Cuarto paso: reinicia. Si la conversación se enredó, abre un chat nuevo y escribe una instrucción más clara desde el comienzo. Y si aun así no funciona, prueba con otra IA o con un modelo más avanzado: cada una tiene fortalezas distintas.
Tu respuesta anterior no me sirvió porque [explica el motivo]. Lo que necesito es [describe el resultado]. Antes de intentarlo de nuevo, dime qué entendiste de mi pedido.
